Veracruz, Ver.- Jesús Mercado Olguin ha pasado dos años encarcelado en el Centro de Readaptación Social (CERESO) de San Miguel en Puebla, esperando que la justicia llegue a su vida. Señalado por un delito que asegura no haber cometido, es víctima del influyentismo de su exesposa, cuyo padre es un alto dignatario de la congregación conocida como los «mormones».
Mercado Olguin fue acusado de abuso en contra de uno de sus hijos, un presunto hecho sucedido hace once años. La causa penal, identificada como el juicio 88/2024 y llevada por el Juez Fernando Martínez Espinosa, se ha convertido en un calvario para el acusado y su defensa. A pesar de presentar pruebas de descargo, testimonios y argumentos que demuestran que todo el caso está basado en una venganza personal de la familia de su exesposa, el proceso sigue sin avanzar.
Para el arquitecto Mercado Olguin, la vida cambió radicalmente cuando comenzaron los problemas matrimoniales, originados por la infidelidad de su exconyuge. Esto culminó en un divorcio y el señalamiento por parte de su exesposa, que lo llevó al encarcelamiento.
La presunta víctima, quien está por cumplir 16 años, podría ser citada a declarar para esclarecer los hechos ocurridos hace once años. Sin embargo, la defensa de Mercado Olguin ha demostrado consistentemente que no existió ninguna acción inapropiada por parte del acusado.
Claudia, hermana del inculpado, ha sido víctima de amenazas veladas por amigos de la familia política de su hermano y se ha sentido impotente ante la situación. Hasta el momento, el padre de Ada Sariah de Hoyos Genesta, alto directivo de la Iglesia de los Santos de los Últimos Días, ha utilizado sus influencias para mantener a su exyerno encarcelado.
Mientras tanto, Ada Sariah, quien ya mantiene una relación con otra persona, y sus hijos, residen en la ciudad de St. George, Utah, en los Estados Unidos. Desde allí, continúan ejerciendo presión económica para evitar que el caso de Jesús se resuelva conforme a derecho, según afirman familiares y amistades del acusado.






