La expresión «vete al carajo» tiene un origen náutico. En la época de la navegación a vela, el «carajo» era una pequeña canastilla situada en lo alto del mástil mayor de los barcos.

Desde esa posición elevada, se mantenía la vigilancia del horizonte en busca de tierra, barcos enemigos, o cualquier peligro.

Cuando un marinero cometía alguna falta o era castigado, se le enviaba «al carajo», es decir, a la canastilla en lo alto del mástil. Este era un castigo incómodo y peligroso debido a las alturas y al movimiento constante del barco.

Descubre más desde EL INFORMANTE DE VERACRUZ

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo